"A un amigo le diagnosticaron cáncer, y era otoño. Pasó el tiempo y pensé, por qué no escribir. Qué se puede hacer con las hojas de los árboles. En San Pedro tenemos fachadas, casas antiguas muy lindas. Así se gestó una historia que transcurre a fines del siglo XIX. Buscando los recursos y los vínculos nos cedieron una estancia y dos casas para dar con la estética del filme". Gustavo Sánchez, preceptor en la Escuela Secundaria de San Pedro de Colalao, se calza, para la nota en LA GACETA, el traje de guionista y director de cine.
"Mientras las hojas no caigan", el cortometraje de 17 minutos, dirigido por Sánchez, obtuvo los galardones a Mejor corto y Mejor vestuario CAJS Nivel Nacional en el Festival de Cine de Concepción realizado a principios de mes, organizado por el Colegio Santa Rosa de Lima. Este año, al impulso de su mentor, el profesor Daniel Peñaloza, el festival tuvo convocatoria nacional.
"Un refugio para Pablo" (2009) fue el primer corto que produjeron en la escuela, y que compitió y "Mientras..." es el segundo. La película es el producto final de la capacitación de docentes y alumnos, en talleres de teatro, danza, música, arte y cortometraje, que se lleva a cabo los sábados en el marco del proyecto CAJS (Centro de Actividades Juveniles-escuelas abiertas). Ello explica que picados, vistas panorámicas y primeros planos sean ahora expresiones familiares para los 40 chicos que participaron en la realización. "Mis asistentes manejan técnicas de cine. A la música la seleccionamos entre todos; elegimos tres temas". La experiencia involucró a alumnos de segundo a sexto año, a padres y ex alumnos. "Una ex alumna que estudia diseño de modas armó el vestuario -ejemplifica-. Un papá filmó con una cámara semiprofesional. Flavia D?Arpino, Alejandro Juan Buet, Maximiliano Sánchez, Paula Mamaní y Gabriel Nieva cubrieron los roles protagónicos. En febrero comenzamos a rodar. Estuvimos un mes sin hacer nada porque la cámara se rompió. Fue arduo. Algunos no querían actuar y colaboraron en escenografía, en asistencia. Se rodaba a la tarde y a la noche. Pedíamos permiso a los profesores y a la directora para salir, y siempre tuvieron buena predisposición". "En el próximo corto vamos a corregir técnicas, según las indicaciones del jurado -promete Sánchez-. Ahora los chicos piensan en el corto del año próximo, que ya estamos armando. Es tal el entusiasmo que hasta los que se gradúan este año prometieron colaborar".